PROPIEDADES MEDICINALES DE LA CÚRCUMA

En medicina ayurvédica, la cúrcuma se utiliza para aliviar el dolor, regular la menstruación, extraer la mucosidad, contribuir a la digestión adecuada y a la correcta función hepática. Dosis que van de medio a un gramo de cúrcuma se administran para las alteraciones digestivas como la flatulencia. Para pacientes con resfriado, tos y congestión, la inhalación de los vapores de cúrcuma estimula el flujo de la mucosidad y alivia rápidamente la congestión. Una mezcla de cúrcuma, leche y azúcar alivia los síntomas del resfriado.

En sanskrito, la cúrcuma tiene 55 sinónimos que describen sus usos medicinales o religiosos. En hebreo esta especia se conoce como kurkum; en español e italiano se denomina cúrcuma y en alemán kurkuma. En inglés, a veces se denomina azafrán indio porque la cúrcuma y el azafrán comparten el mismo color amarillo vibrante.

La cúrcuma se aplica tópicamente como analgésico para aliviar el dolor y tratar la tiña, moratones, picaduras, infecciones oculares, alteraciones inflamatorias cutáneas, inflamación bucal, dolor de articulaciones e infección de heridas. En China la cúrcuma se ha utilizado para tratar alteraciones digestivas, fiebre intermitente, edema, bronquitis, resfriados, lepra, inflamación renal y cistitis.


Esta planta ha sido aplicada para la protección y curación de afecciones cutáneas, hepáticas, frente a úlceras, alteraciones digestivas y contra parásitos intestinales, como remedio de venenos y de picaduras de serpientes y frente a distintas dolencias.

También se ha utilizado como tratamiento antitumoral. En combinación con aceite de mostaza se emplea para tratar el herpes, y la infección aguda y dolorosa provocada por el virus del herpes zoster. La pasta de cúrcuma de puede aplicar sobre la piel para aliviar las lesiones de la varicela y contribuir en su curación.

Tanto en Pharmacology and Applications of Chinese Materia Medica, como en Chinese Herbal Medicine Materia Medica se recoge que en estudios de laboratorio y en estudios realizados en animales, la cúrcuma ha demostrado:

  • Reducir los niveles sanguíneos de lípidos.
  • Mejorar la circulación sanguínea.
  • Reducir la presión sanguínea.
  • Reducir la agregación plaquetaria.
  • Promover la fibrinolisis (disolución de coágulos).
  • Incrementar la formación y secreción de bilis.
  • Reducir la inflamación.
  • Aliviar el dolor.
  • Estimular las contracciones uterinas.

El rizoma de la cúrcuma administrado por vía oral (solo o como parte de una fórmula) sirve para tratar una amplia variedad de alteraciones incluyendo:

  • Alteraciones digestivas como la dispepsia, flatulencia, dolor abdominal, sensación de plenitud tras las comidas.
  • Infecciones parasitarias.
  • Hemorragias.
  • Hepatitis e ictericia.
  • Alteraciones hepáticas y de la vesícula biliar.
  • Cefaleas.
  • Infecciones por levaduras y fiebre.
  • Amenorrea (ausencia de menstruación).
  • Cáncer colorrectal.

En la medicina tradicional china, la cúrcuma se utiliza para regular Qi, enfriar la sangre y limpiar, calentar y facilitar la función de la vesícula biliar. La cúrcuma se describe como una hierba que ayuda a vigorizar y mover la sangre. Ayuda a detener la formación de gas intestinal y a eliminar el gas ya formado. La cúrcuma también es colagoga, estimula la producción de bilis y su excreción al intestino. Esta acción contribuye a la digestión de las grasas.

Se ha demostrado que tanto la cúrcuma como la curcumina son muy efectivas en la prevención y curación del cáncer de piel, inhibiendo el efecto de la oxidación del DNA de la epidermis y modulando la expresión genética de protooncogenes inducidos por diversos agentes carcinogénicos.

La medicina tradicional china utiliza la cúrcuma para tratar la congestión y los problemas digestivos crónicos como el estreñimiento y la diarrea. La cúrcuma contribuye a aliviar la inflamación del tracto digestivo y reduce los espasmos y los calambres. Algunos de los trastornos digestivos para los que es beneficioso el uso regular de la cúrcuma incluyen:

Síndrome del intestino irritable (SII): El SII no es una única alteración. Es una alteración digestiva funcional en la que el intestino no funciona apropiadamente. Se trata de un síndrome, es decir es una constelación de síntomas, incluyendo dolor abdominal o malestar (calambres, gas, diarrea o estreñimiento). El SII afecta al colon o intestino grueso que es la parte del intestino que almacena las heces.

Colitis: Es la inflamación del colon, que cursa con dolor abdominal, fiebre y diarrea con sangre y mucosidad.

Enfermedad de Crohn: También denominada ileitis o enteritis, es una inflamación del tracto digestivo que afecta al íleo, parte inferior del intestino delgado. Esta inflamación causa dolor crónico severo y diarrea.

Los especialistas en Medicina Tradicional China recomiendan la cúrcuma como ayuda para la restauración de la flora bacteriana intestinal beneficiosa. Estas bacterias beneficiosas son indispensables para la digestión saludable y la función inmune apropiada y deben restaurarse tras tratamientos antibióticos, que la reducen dramáticamente.

También existe un vegetal que posee todas las propiedades del azafrán, así como su aroma y su color, pero no se trata del azafrán como tal (Marco Polo, durante su viaje a China en 1280)

Tiene como objetivo integrar y equilibrar el cuerpo, la mente y el espíritu contribuyendo con ello a prevenir la enfermedad y a promover el bienestar físico, emocional y espiritual. Utiliza una variedad de técnicas y prácticas como hierbas, metales y masajes para limpiar el organismo y restituir el equilibrio.

En 1971 la medicina occidental redescubrió la cúrcuma en respuesta a los informes de investigadores indios que sugerían que esta hierba poseía propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Desde entonces ha aumentado la cantidad de información científica y de literatura médica, demostrando que la cúrcuma también posee actividad antiespasmódica, antibacteriana, capacidad para curar heridas y acción antitumoral.

Fuentes:
Efectos farmacológicos y nutricionales de los extractos de Curcuma longa L. y de los cucuminoides.
Cúrcuma, Barbara Wexler, MPH

About Luz Mar

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *